Es posible que en más de una ocasión te hayas preguntado si estás procediendo correctamente a la hora de limpiar tu casa. Y es que, aunque pueda parece fácil, podrías estar utilizando más tiempo del que deberías. Uno de los rincones más difíciles y que más atención requieren si hablamos de limpieza es el cuarto de baño. Un lugar que si no limpias de forma regular te resultará muy difícil que tenga buen aspecto. Además, con unos pocos minutos al día harás que luzca como nuevo.

Y es que el cuarto de baño es una parte de nuestra vivienda que dice mucho de nosotros. Más de lo que muchos podrían pensar. Por ello resulta fundamental tener el servicio limpio y reluciente y contar con los mejores muebles de baño en Granada. La combinación perfecta para contar con el máximo confort y un estilo único que haga que te sientas lo más cómodo posible cada vez que entres en él.

LIMPIEZA DEL BAÑO

Por dónde empezar

Lo primero que debes hacer, si quieres limpiar el cuarto de baño en el menor tiempo posible y en profundidad es quitar todo lo que haya sobre las superficies que vayas a limpiar. Así quita todo lo que haya sobre el lavabo y las cosas que hayas dejado por el suelo y después barre y limpia el polvo superficial. Una vez hecho esto, podrás proceder a la limpieza en profundidad.

Que los productos actúen

Lo ideal es que dejes a los productos de limpieza actuar sobre la superficie sobre la que los vayas a rociar. De este modo retirarás la suciedad de una manera mucho más rápida y sencilla. El inodoro es el lugar con más suciedad y bacterias del baño así que comienza echando los productos en él para que sea el lugar sobre el que más tiempo actúen. Después haz lo mismo con el lavabo y la ducha o bañera.

Ventanas y paredes

Para limpiar las paredes, normalmente de azulejos o materiales similares, la lejía y el agua son tus aliados. Puedes utilizar un rociador si así te resulta más cómodo y posteriormente pasar un trapo para retirar la suciedad. Para las ventanas puedes utilizar un limpiador multiusos o el mismo producto que vayas a usar en el espejo del baño. Servirá cualquier limpiador para cristales.

Ducha y lavabo

Si no hay mucha suciedad, el producto que hayas utilizado habrá actuado y simplemente tendrás que aclarar con agua sobre la bañera y el lavabo. Si lo haces con agua caliente obtendrás mejores resultados. Si todavía queda suciedad incrustada en algún lugar, utiliza un cepillo de dientes viejo o un paño para quitarla.

Inodoro

El producto ya habrá tenido tiempo de sobra para acabar con toda la suciedad, bacteria y gérmenes que había en el inodoro. Así que ya es el momento de limpiar el interior. Puedes hacerlo con la misma escobilla. También tendrás que limpiar el exterior con un trapo y desinfectante. Una vez hayas terminado, solo te quedará fregar el suelo y ya habrás finalizado con la limpieza del cuarto de baño.

Si con estos consejos para limpiar el cuarto de baño no has tenido suficientes, siempre puedes recurrir a este tutorial de WikiHow. En él te muestran paso por paso y con imágenes como debes proceder para limpiar de forma correcta tu servicio y que este luzca siempre de la mejor manera posible. Otra recomendación es limpiarlo de manera regular, así te costará menos que si lo haces únicamente una vez a la semana.